top of page

Como se perpetúa un modelo biomédico y tecnocrático en la atención del parto y nacimiento.

Situación de la versión XIV Manual de Ginecología y Obstetricia


Hemos leído la Decimocuarta versión del Manual de Ginecología y Obstetricia de la Pontificia Universidad Catalólica y nos parece lamentable la forma en que se refieren al proceso fisiológico del trabajo de parto y parto. A veces comprendemos que en estos tipos de textos aún no se incorpore un lenguaje de obstetricia relacionado con el cambio de paradigma en relación al parto, y palabras tales como control, vigilancia, paciente, candidata para parto, entre otras estén presentes, nos preocupa que quienes se estén formado como futuros profesionales, no tengan un análisis crítico de los términos que utilizan para referirse a un proceso fisiológico y a las mujeres y personas que están gestando y pariendo y que desean que este proceso sea fisiológico y natural.

Más aún nos preocupa que los contenidos en relación al acompañamiento y atención del trabajo de parto y parto que en este Manual que se exponen, no se relacionen con las Recomendaciones de la OMS del año 2018, por el contrario, proponga prácticas obstétricas, que según la evidencia científica ya no están recomendadas, entre ellas están:

  • Enema: La evidencia proporcionada indica que los enemas no tienen un efecto beneficioso significativo sobre las tasas de infección, como la infección de la herida perineal u otras infecciones neonatales, ni sobre la satisfacción de las mujeres. Estos resultados no apoyan el uso rutinario de los enemas en el trabajo de parto; por lo tanto, se debe desalentar dicha práctica (OMS, 2018).


  • Rasurado vello púbico: Se presumía que el rasurado del vello púbico (Johnston y Sidall, 1922; Kantor et al 1965) reducía infecciones y facilitaba la sutura, pero actualmente no hay evidencia que lo corrobore. La mujer experimenta molestias cuando el vello vuelve a crecer y el riesgo de infección no se reduce. La OMS (2018) señala que el uso rutinario podría incluso aumentar el riesgo de infección por el virus del sida y de la hepatitis, ya sea a la mujer o a la matrona y que la decisión con respecto al rasurado púbico o perineal debe dejarse en manos de la mujer y no del equipo.


  • Monitorización fetal electrónica: En contraposición al uso permanente en algunas áreas clínicas, no hay evidencia de beneficios con el uso de la monitorización en mujeres de bajo riesgo, existe la probabilidad de que la monitorización aumente la tasa de cesáreas en un 20%. Por lo tanto, no se recomienda monitorización continua para evaluar bienestar fetal para gestantes sanas con trabajo de parto espontáneo y se recomienda auscultación intermitente (OMS, 2018).


  • Alimentación: La restricción de líquidos y sólidos durante el parto es una rutina asistencial que trata de prevenir el riesgo de aspiración gástrica en caso de una intervención quirúrgica bajo anestesia general, aunque se conoce que no garantiza la reducción de contenido estomacal por vaciamiento y que el bienestar de la mujer puede verse afectado ante la imposibilidad de beber o de ingerir alimentos. Un parto requiere una cantidad enorme de energía. Como la duración del parto y nacimiento no pueden ser previstos, las fuentes energéticas deben ser garantizadas para lograr el bienestar materno y fetal. Una restricción severa de fluídos pueden conducir a una deshidratación y cetosis. La OMS (2018) recomienda que las mujeres en trabajo de parto pueden consumir líquidos y alimentos.


  • Tactos vaginales: El riesgo de infección se incrementa con el número de tactos vaginales. Además, el número de tactos vaginales en el manejo de la primera etapa del parto tras la rotura prematura de membranas, es el factor independiente más importante para predecir una infección materna y/o neonatal. Se recomienda que, en condiciones normales, las exploraciones vaginales se realicen cada 4 horas (OMS, 2018).


  • Posición del parto: Desde el año 1985 la OMS se ha pronunciado sobre la posición del parto señalando que no se recomienda colocar a la gestante en posición dorsal de litotomía durante la dilatación y el expulsivo, agregando en el año 1996 que la posición rutinaria de litotomía con o sin estribos durante el parto es una práctica perjudicial, ratificando esto en el año 2018 mencionando que para las mujeres con y sin anestesia, se recomienda alentar la adopción de una posición para dar a luz que sea de su elección, inclusive las posiciones erguidas. La evidencia señala que las posiciones verticales y libres se relacionan con resultados óptimos asociados a la disminución del dolor, ampliación de los diámetros de la pelvis, acortamiento del periodo de expulsivo, menor porcentaje de desgarros perineales, disminución del porcentaje de episiotomías, menos riesgo de comprimir la aorta, experiencia materna positiva. Deben evitarse la litotomía y la posición supina por el aumento de traumatismo perineal severo.


  • Pujo materno: La OMS (2018) señala que las mujeres sigan su propia necesidad de pujar. Si hay anestesia epidural esperar dos horas para que pase el efecto y luego pueda seguir su necesidad de pujo. Guiar el pujo con inspiración bloqueada (que la mujer tome aire, guarde el aire y pujo fuerte en la zona del periné) aumentan los traumatismos del periné.


Descatácamos que hayan cambiado y actualizados los tiempos del trabajo de parto y parto e incorporado la curva de Zhang en sus textos y hayan dejado atrás los tiempos y la curva tradicional de Friedman, pero consideramos que esto no es suficiente y es urgente que revisen el Manual y lo actualicen con la evidencia científica que existe, más aún porque este Manual fue publicado este año, tienen evidencia de sobra sobre el parto y nacimiento, existen organizaciones internacionales y nacionales apelando sobre los Derechos del Nacimiento, la autonomía de las mujeres, la violencia obstétrica y a pocos pasos de ser aprobada una Ley de Parto Respetado en Chile. Textos como estos desinforman y siguen perpetuando un modelo de atención biomédico y tecnocrático que no están acordes a las necesidades actuales.



Algunas referencias:

OMS. (2018). Recomendaciones de la OMS para los cuidados durante el parto, para una experiencia de parto positiva. Disponible en https://iris.paho.org/bitstream/handle/10665.2/51552/9789275321027_spa.pdf?sequence=1&isAllowed=y


Borges M, Moura R, Oliveira D, Parente M, Mascarenhas T, Natal R. (2021). Effect of the birthing position on its evolution from a biomechanical point of view. Computer Methods and Programs in Biomedicine. Volume 200, 105921.https://doi.org/10.1016/j.cmpb.2020.105921


Bueno-Lopez V, Fuentelsaz-Gallego C, Casellas-Caro M, Falguera Serrano M, Crespo-Berros S, Silvano-Cocinero A. et al.(2018) Efficiency of the modified Sims maternal position in the rotation of persistent occiput posterior position during labor: a randomized clinical trial. Birth 2018; 45 (4), pp. 385-392.


Devane, D., Lalor, J. G., Daly, S., McGuire, W., Smith, V. Cardiotocografía frente a auscultación intermitente de la frecuencia cardiaca fetal en el ingreso a la sala de preparto para la evaluación del bienestar fetal. Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas 2012, Número 2. Art. n.º: CD005122. DOI: 10.1002/14651858.CD005122.pub4.


Lemos A, Amorim MMR, Dornelas de Andrade A, de Souza AI, Cabral Filho J, Correia JB. Pushing/bearing down methods for the second stage of labour. Cochrane Database of Systematic Reviews 2017, Issue 3. Art. No.: CD009124. DOI: 10.1002/14651858.CD009124.pub3


Smyth RMD, Markham C, Dowswell T. Amniotomy for shortening spontaneous labour. Cochrane Database of Systematic Reviews 2013, Issue 6. Art. No.: CD006167. DOI: 10.1002/14651858.CD006167.pub4








76 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
bottom of page